El Tercer Hombre (The Third Man) (1949)
Nota: 10
Dirección: Carol Reed
Guión: Graham Greene (Novela: Graham Greene)
Reparto: Joseph Cotten, Alida Valli, Trevor Howard, Orson Welles
FotografÃa: Robert Krasker
Cuando pensamos en “El Tercer Hombre”, lo primero que nos viene a la cabeza es Orson Welles interpretando al inolvidable Harry Lime. Es curioso, ya que su personaje tan sólo aparece en los últimos quince minutos, pero gracias a la información que hemos ido recopilando a lo largo de la pelÃcula, le conocemos casi mejor que a cualquier otro. Cómo hemos dicho anteriormente, su intervención es minúscula, pero cuando Harry Lime hace acto de presencia por primera vez en pantalla, lo hace por todo lo alto, protagonizando una de las mejores presentaciones de un personaje en la historia del cine.
En cualquier caso, serÃa injusto reducir la importancia de esta obra maestra a la presencia de Orson Welles. El magnÃfico guión de Graham Greene tiene una importancia capital, ya que en él se plantea una investigación en la que Holly Martins, recién llegado de los Estados Unidos, se encuentra con la muerte de su gran amigo Harry Lime, responsable de su viaje a Viena. A partir de ese momento, Greene maneja los hilos de una compleja trama, dosificando la información a medida que Holly va descubriendo los secretos que envuelven la muerte de su amigo.
Carol Reed, director, y Robert Krasker, director de fotografÃa, son los máximos responsables de que las imágenes de “El Tercer Hombre” sean tan impactantes en sus localizaciones exteriores; contando siempre con la inestimable ayuda de las repercusiones estéticas de una Guerra Mundial. Las persecuciones por la ciudad de Viena cobran una nueva dimensión gracias a la portentosa fotografÃa en blanco y negro y a las acertadas composiciones de plano. Las calles desiertas y la utilización de las sombras, acentúan la sensación de estar persiguiendo fantasmas, como sucede en la famosa secuencia en que Holly parece haber visto al supuestamente fallecido Harry. En los interiores, el trabajo de Reed y Krasker tiene la misma relevancia. Los famosos planos oblicuos que caracterizan esta pelÃcula, transmiten una sensación extraña, como si algo no marchara bien o la situación fuera incomoda para los personajes. De entre los numerosos planos de esta cinta que han
pasado a la historia, destacar la persecución final por las cloacas de Viena; esta magnÃfica secuencia, posteriormente homenajeada o plagiada, según se vea, por numerosos cineastas, se basa en un juego de sombras espectacular, cortesÃa del señor Krasker; toda una lección magistral de iluminación.
Hablar de “El Tercer Hombre” sin mencionar  su reparto serÃa imperdonable. El protagonismo absoluto de la cinta, con permiso de su mentor, corresponde a Joseph Cotten, uno de esos actores que suele pasar desapercibido para el gran público, a pesar de su inmenso talento. “Ciudadano Kane”, “El Cuarto Mandamiento”, “Jennie” o “La Sombra de una Duda” fueron algunos de sus grandes papeles. En esta pelÃcula interpreta deliciosamente a ese escritor de novelas baratas del oeste, que quiere descubrir qué ha pasado con su amigo, y que por el camino cae perdidamente enamorado de la que era su novia. En un plano secundario, cómo olvidar al gran Trevor Howard, más recordado por su personaje en la delicada “Breve Encuentro” y que siempre interpretaba sus papeles con una solvencia inusitada.
“El Tercer Hombre” es ese tipo de pelÃculas que crece con cada visionado; que nunca te cansas de ver. Cuando llega a su último plano, sigue emocionándote como siempre, aún sabiendo qué va a suceder. Cuando aparecen los tÃtulos de crédito finales, después de uno de los mejores desenlaces del Séptimo Arte, te sorprendes tarareando la magnÃfica y omnipresente melodÃa de cÃtara compuesta por Anton Karas, preguntándote por qué has tardado tanto en volver a verla.
Carlos Fernández Castro
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El Tercer Hombre (The Third Man) (1949),





El 10 es poco para este film! Es inmenso! Una de las que siempre está en la lista de “pelis que tengo que volver a ver”.
Encantada de que la recordéis…
Es grande, muy grande. Yo también tengo que volver a verla, me dejó muy impactada la primera vez. Y además sale Cotten, que a mà no me pasa desapercibido